


Paul Newman pidió hace poco que le dejaran morir en paz. Se lo merecía. Ha dado tanto al cine que su último deseo debía ser cumplido Ha muerto delgado, débil, alejado de la poderosa presencia que marcó el Hollywood de varias décadas, pero con esos dos ojos azules que forman parte de la iconografía cinematográfica del siglo XX.
Particularmente nunca olvidare la experiencia de haber visto el estreno en el Cine Metro de EL GOLPE y disfrutar de una historia tan brillante - por años coloque un papelito en la puerta de mi dormitorio para saber si alguien habia entrado.
Un personaje tan entrañable que su partida deja sentir una brisa de tristeza.
Lo Mejor Paul, por aca seguiremos disfrutando de tus actuaciones en la pantalla y no habra manera de olvidarte, siempre habremos de envidiar tus ojos azules
Un abrazo Indomable

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